Niños en verano: ¿por qué llevar a tus hijos a un juego de escape?

Niños en verano: ¿por qué llevar a tus hijos a un juego de escape?

Los colegios ya han dado las vacaciones de verano a los pequeños y ahora tenemos por delante meses de mucho tiempo libre. Es en esta época del año cuando se plantea el gran problema de muchos padres: qué hacer con los niños en verano. Los días son muy largos si no encontramos nuevas actividades que los entretengan. Por eso, el año pasado os dimos unas ideas muy divertidas. Una de ellas era acudir a un juego de escape y dar rienda suelta a sus capacidades. En Red Room Escape contamos con dos juegos perfectos para que disfruten los niños en verano. La Consulta del Dr. Anderson y El Cónsul tienen muchos beneficios que aportar a los más pequeños. Analizamos por qué debes llevar a tus hijos/sobrinos/primos a un juego de escape. ¡Presta atención!

Fomenta el trabajo en equipo

Si hay algo imprescindible para resolver un juego de escape es el trabajo en equipo. Un jugador nunca resolverá solo una actividad de este tipo. Precisamente porque están diseñadas para fomentar la cooperación, la colaboración y el trabajo en equipo. Son el ejemplo perfecto para que los más pequeños desarrollen sus habilidades con los compañeros y amigos.

Potencia su memoria y atención

Además, un juego de escape consiste en resolver distintas pruebas y acertijos que nos llevan a otras hasta el final. Por lo que si algo trabajamos es la memoria y la capacidad de atención. Tenemos que retener cada elemento que visualizamos y cada pista que encontramos para darle un sentido más adelante. Desde el primer segundo hasta el último debemos estar atentos para lograr resolver el misterio antes de que se agote el tiempo.

Estimula su creatividad y ganas de aprender

Durante los 60 minutos de un juego de escape, los niños están sumergidos en un constante proceso creativo. Deben dar rienda suelta a su imaginación para sacar el doble sentido a cada pista. Además, necesitan estrujarse el cerebro para encontrar la respuesta a determinadas preguntas. Todo ello estimula su nivel de creatividad y sus ganas de aprender. Sabemos que la mejor manera de aprender es jugando, ¿no?

En definitiva, con los juegos de escape los más pequeños se vuelven autosuficientes, aprenden a planificar y razonar con criterio, mejoran su atención, potencian su memoria y mucho más. Así que sí, los juegos de escape son la actividad perfecta para realizar con los niños en verano. Además, evitaréis el asfixiante calor vallisoletano durante al menos una hora del día. ¿Qué más se puede pedir?

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